Menos es más, en nuestra cocina y en nuestro paladar

Una vuelta a la sencillez nos permite aumentar el sabor y reducir el tiempo en la cocina

Consumir alimentos saludables es el principio de una buena alimentación. Pero más allá del equilibrio óptimo y recomendable de hidratos, proteínas y grasas en nuestra dieta, entre las nuevas tendencias de alimentación saludable se impone, poco a poco, la utilización de productos orgánicos y la vuelta a una cocina sencilla, natural y con todo su sabor.

Para alimentarnos bien, no es necesario invertir ni mucho tiempo ni demasiado dinero. Todo lo contrario. Es muy reconfortante, para la salud y para el paladar, poder elaborar multitud de platos sabrosos y originales utilizando el mínimo número de ingredientes. Porque en nuestro país está ganando terreno, como ya ocurre en países anglosajones, la cultura culinaria del “less is more”.

En esta nueva manera de entender la cocina, predomina la frescura de la sencillez, la realización de platos elaborados en el mínimo espacio de tiempo, con los ingredientes justos, sin adornos, sin artificios. El resultado siempre es satisfactorio, porque sorprende que con tan poco se pueda conseguir tanto.

El resultado: platos suculentos y delicias originales y exquisitas, sin esconder su esencia y sin necesidad de una elaboración larga y compleja.

Esta es la filosofía del “menos es más”, aplicada a nuestra alimentación. Y no sólo en lo referente a la elaboración y ejecución de recetas sencillamente exquisitas, sino a su presentación, limpia, nítida, sencilla y apetecible. Una forma de cocinar y alimentarse, al alcance de cualquiera.

No es necesario contar con una surtida despensa ni con una nevera repleta de todo tipo de alimentos. Con tan solo tres o cuatro ingredientes básicos podemos conseguir un sabor potente, equilibrado y delicioso.

Son cada vez más los restaurantes que apuestan por esta cocina sencilla pero de gran calidad, en cuya preparación es fundamental la elección cuidadosa de una materia prima excelente y una ejecución precisa, sin necesidad de aplicar técnicas y fórmulas peculiares, que se alejan del entorno propio de nuestros fogones.

El resultado: platos suculentos y delicias originales y exquisitas, sin esconder su esencia y sin necesidad de una elaboración larga y compleja.

Esta vuelta a la sencillez en nuestra alimentación y en nuestras recetas, con cocciones más cortas, extrayendo todo el sabor de cada alimento en un menor tiempo, nos permite pasar menos tiempo en la cocina, pero conseguir más sabor, más salud, más placer. Como en otros muchos aspectos de nuestra vida, con menos es posible más también en la cocina.

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VIIV/HIVP/0016/18l  05/2018

ESP/HIVP/0075/18 06/2018